No se vosotros pero a los que nos gusta esto del cine y todos su “intringulis” no nos importa gastarnos 5 € más en la edición especial de cualquier dvd. Y es que para todos aquellos que nos gustaría rodar algo, aunque sólo sea un mísero cortometraje de poca duración, las ediciones especiales son como pequeños master en cinematografía que nos lo imparten los mejores directores del momento. Hace algún tiempo leí una entrevista al director de cine Koldo Serra, en la que decía que la nueva generación de cineastas, en la que él se encontraba, habían aprendido cine gracias a los extras de las ediciones especiales de los dvd’s.

Este fin de semana me he comprado 3 ediciones especiales: “300“, “Frágiles” y “Gritos en el pasillo“. Pues bien tanto exprimo estas ediciones que sólo he podido ver la original película de animación “Gritos en el pasillo”. Mis fases a la hora de exprimir una edición especial son las siguientes: primero veo la película tal cual, el segundo paso en el caso de Gritos en el pasillo ha sido volverla a visionar con la banda sonora aislada (merece la pena si te gusta la bso), la tercera fase es el visionado de todo el material extra (making of, trailers, fotografías, guión, storyboard -me encantan los storys-, escenas eliminadas, etc, después de esta fase, que en muchos casos puede ser más larga incluso que la misma película, visiono otra vez la peli pero con los audiocomentarios del director. Esta última fase la he descubierto hace poco tiempo y a mi parecer es una de las más importantes si de verdad quieres aprender a hacer algo de cine. La cosa se complica cuando el audiocomentario es de un director extranjero pues además hay que ir leyendo los subtítulos.

En definitiva, las ediciones especiales merecen la pena, siempre y cuando esten bien curradas y no sean una mera sucesión de fotos y filmografías.